El ingeniero en electrónica que arrancó en AES vendiendo la energía de una central que miraba a Chile.
En 1999 se encendió en Cobos, a cuarenta kilómetros de la ciudad de Salta, una central de ciclo combinado de 643 MW. No estaba pensada para la Argentina.
Termoandes fue la primera central argentina levantada para exportar. Su energía viajaba por una línea de 345 kV y 408 kilómetros que cruzaba los Andes a más de cinco mil metros de altura hasta el Sistema Interconectado del Norte Grande de Chile, y terminaba en su mayor parte en la minería de Atacama. En los noventa la cuenta parecía simple. Llevar la electricidad al otro lado de la cordillera salía más barato que mandar el gas y generarla allá.
El cálculo falló. La crisis asiática enfrió la minería chilena y aparecieron gasoductos que llevaron el gas salteño directo a centrales del otro lado. La planta terminó operando a alrededor de un tercio de su capacidad. Tenía 643 MW instalados y un único comprador del otro lado de la cordillera.
En 2006, con ese problema sin resolver, llegó a Termoandes un gerente comercial que venía de vender proyectos energéticos por toda la región. Era Martín Genesio.
De la venta a la operación
Genesio es ingeniero en electrónica, egresado de la Universidad Tecnológica Nacional. Más tarde hizo un posgrado en mercado eléctrico y de gas natural en el ITBA, un Executive MBA cum laude en el IAE de la Universidad Austral y una certificación en management en Darden, la escuela de negocios de la Universidad de Virginia.
Antes de llegar a AES trabajó en Mercados Energéticos Consultores, a cargo de Latinoamérica y el Caribe, y en EDF Global Solutions, del holding francés Électricité de France, como gerente de ventas internacionales.
Llegó al sector por el lado del contrato, no por el de la máquina.
Después creció adentro de la empresa, escalón por escalón. Gerente general de Termoandes. Después director general de operaciones de todos los negocios de AES en la Argentina. En 2015 quedó al frente de la compañía como presidente y CEO. Casi veinte años en la misma empresa, mirando el negocio primero desde la venta, después desde la planta y finalmente desde el directorio.
Hoy AES Argentina lleva casi 33 años en el país, con más de 4 GW instalados en diez plantas térmicas, hidroeléctricas y eólicas de Buenos Aires, Neuquén, Salta y San Juan.
El eslabón que falta
Cuando describe a qué se dedica, Genesio deja de lado la palabra energía y elige otra. Habla de un sector intermedio.
Para él, el sector eléctrico no vale por sí solo, sino porque sin él los demás no pueden crecer.Sin potencia disponible y una línea que la lleve hasta el lugar, no hay mina, fábrica ni centro de datos que se construya.
El ejemplo que usa es la minería. No le faltan recursos, dice: le falta infraestructura. Falta logística para que el mineral llegue a los puertos de exportación y falta red para abastecer proyectos ubicados en zonas donde la potencia disponible es escasa. Un yacimiento sin línea cerca es, en términos prácticos, un yacimiento más caro.
Es exactamente el problema que tenía la central de Salta en 2006, dado vuelta.
Los clientes que faltan
El otro cliente que Genesio quiere para la Argentina todavía no llegó.
En los Estados Unidos, AES es uno de los principales proveedores de electricidad de compañías como Meta, Google y Microsoft. La ambición declarada es traer esa demanda al país. El atraso se mide fácil. Según la Cámara Argentina de Internet, los trece centros de datos que hay en el país apenas llegan a unos 32 MW. Para el primer trimestre de 2026, San Pablo ya manejaba 536,7 MW y Querétaro 298,2 MW.
Antes de decidir dónde ponen un centro de datos, esas compañías preguntan cuántos megavatios hay disponibles, cuánto tardan en conectarse y qué reglas van a regir dentro de diez años.
Puertas adentro, mientras tanto, la inversión sigue. En Vientos Bonaerenses, entre Bahía Blanca y Tornquist, la compañía está levantando dieciséis aerogeneradores Vestas V162 que agregan 102,4 MW, con una inversión cercana a los 150 millones de dólares. Genesio estima que entrará en operación a comienzos de 2027.Es el cuarto proyecto eólico que AES encara en el país.
Potencial
Hay una frase que Genesio repite hace años y que funciona como resumen de su manera de mirar el país.
Dice que la Argentina figura entre los países con mayor potencial energético del mundo.
El problema es que eso viene siendo cierto desde hace mucho tiempo. Siempre nos quedamos con el concepto de potencial y nunca llegamos al de desarrollo.
Lo dice alguien que entró al negocio administrando una central de 643 MW que tenía toda la energía del mundo y un solo cable para venderla.
