Amin Nasser

Amin Nasser, nacido en Arabia Saudita, actualmente es una de las voces más reconocidas dentro de la industria energética, sobre todo en el mercado del petróleo. El árabe es presidente y director ejecutivo de Saudi Aramco, una compañía petrolera de gran importancia en el rubro. Desde 1982, cuando ingresó como ingeniero petrolero a la compañía, hasta la actualidad, Nasser sigue vigente y se ha convertido en una figura relevante. 

Nasser se graduó en Ingeniería en Petróleo por la King Fahd University of Petroleum and Minerals y luego desarrolló toda su carrera dentro de Saudi Aramco. Las operaciones de producción, perforación y administración de reservorios marcaron sus primeros años de trabajo, y con el tiempo ascendió a cargos de creciente responsabilidad hasta convertirse en jefe de ingeniería petrolera en 2004, vicepresidente de ingeniería y desarrollo en 2007 y vicepresidente senior de upstream en 2008.

Desde 1982 hasta 2015, Nasser construyó una carrera en ascenso dentro de la compañía. Hace once años que se produjo un quiebre, al momento en el que asumió como CEO de la empresa y luego se convirtió en presidente. Y dentro de sus éxitos, la empresa se lanzó al mercado para cotizar en bolsa, un movimiento histórico para Saudi Aramco. 

Las cuatro décadas de Nasser al frente de Saudi Aramco

Nasser ingresó a Saudi Aramco en 1982, recién graduado como ingeniero en petróleo de la King Fahd University of Petroleum and Minerals, y desde entonces no paró de crecer y de ascender en distintos escalones dentro de la organización. Primero como ingeniero en petróleo, con tareas administrativas, hasta convertirse en el CEO de la empresa varios años después. 

Entre 1982 y 1991 trabajó en áreas técnicas vinculadas a ingeniería de producción, perforación y gestión de reservorios. Durante la década de 1990 comenzó su transición hacia posiciones de supervisión y gestión. Entre 1991 y 1997 ocupó diversos cargos de responsabilidad dentro de las áreas de ingeniería y producción. El primer gran salto llegó en 1997, cuando fue designado gerente del Departamento de Producción de Ras Tanura, una de las áreas más importantes de la infraestructura petrolera saudí.

En 2007 se produjo otro punto de inflexión. Nasser fue designado responsable interino del negocio de Exploración y Producción (E&P), el núcleo histórico de Aramco. Poco después asumió como vicepresidente senior de Upstream. Como CEO, Nasser amplió significativamente el alcance internacional de la compañía. Supervisó la histórica salida a bolsa de Aramco en 2019, lideró la adquisición de la petroquímica SABIC e impulsó inversiones en refinación, petroquímica y gas natural licuado.

El peso de su escalada en la empresa es muy importante. La compañía es una de las más imprescindibles del rubro dentro de Medio Oriente. Nasser recorrió prácticamente todos los niveles de la organización. Esa trayectoria explica en gran medida por qué sus opiniones sobre el mercado petrolero son escuchadas con atención por gobiernos, inversores y líderes de la industria energética en todo el mundo.

La situación del mercado petrolero según Nasser

Los distintos conflictos bélicos y las grandes escaladas a nivel internacional alteraron el contexto geopolítico. El estrecho de Ormuz, el corredor de petróleo más importante del mundo, estuvo bloqueado varios días por las represalias de Irán ante Estados Unidos. En esta línea, el CEO de Aramco advirtió que la recuperación llevará mucho tiempo. 

“Cuanto más tiempo continúen las interrupciones del suministro, incluso por unas pocas semanas más, más tardará el comercio petrolero en reequilibrarse y estabilizarse” aseguró el presidente de la empresa saudita. En sintonía con sus dichos, Nasser advirtió que el mercado perdió cerca de mil millones de barriles de petróleo debido a interrupciones logísticas y restricciones al transporte marítimo. Según sus estimaciones, incluso una reapertura inmediata de las rutas comerciales no permitiría normalizar rápidamente el mercado.

A pesar de la situación actual, el árabe mantiene su visión estratégica hacia el largo plazo bajo tres pilares: seguridad energética, inversión sostenida y reducción gradual de emisiones. No niega la necesidad de avanzar hacia fuentes de energía más limpias, pero sostiene que el petróleo y el gas seguirán siendo fundamentales para la economía global durante varias décadas.

Para ello, Aramco todavía invierte en producción petrolera, petroquímica, captura de carbono, hidrógeno y tecnologías de reducción de emisiones. Nasser considera que la solución no pasa por eliminar los hidrocarburos de manera abrupta, sino por producirlos de forma más eficiente mientras se desarrollan alternativas viables a gran escala.

A pesar de sus alertas a nivel mundial por el bloqueo del estrecho de Ormuz, el empresario mantiene la calma y asegura que la demanda del petróleo sigue firme y que “no la llamaría destrucción de la demanda” sino que “lo llamaría racionamiento de la misma”.

Desde su perspectiva, la seguridad energética seguirá siendo uno de los desafíos estratégicos centrales del siglo XXI, y quienes subestimen esa realidad podrían encontrarse con crisis de abastecimiento cada vez más frecuentes. Y en el medio, evitar más bloqueo dentro del corredor donde transitan toneladas de barriles.