Paolo Rocca es una de las figuras más importantes de la industria energética en América Latina. Su apellido deriva de Agostino Rocca, un italiano que en la década del 40 fundó el Grupo Techint, una empresa líder en acero, energía, construcción y salud. Su trayectoria está estrechamente ligada al desarrollo de Tenaris, compañía que bajo su conducción se convirtió en líder mundial en la fabricación de tubos para exploración y producción de petróleo y gas
Rocca incursionó de lleno en la empresa luego del fallecimiento de Agostino y de su hermano Roberto. A fines de los 90, con la presidencia de Carlos Menem, Rocca potenció el éxito de la empresa y la transformó en un conglomerado de empresas con presencia en más de 40 países. Actualmente, la multinacional es un holding de varias compañías y Tenaris es una de ellas, donde estuvo Paolo como CEO por varios años.
La expansión internacional de Techint coincidió con el auge de grandes proyectos energéticos en América, Europa, Asia y Medio Oriente. A través de distintas compañías del grupo, Rocca participó en el suministro de materiales para algunos de los gasoductos más importantes del mundo.
¿Cómo fue la gestión de Rocca al frente de Tenaris?
Desde 2002, año en que se fundó la empresa, Rocca llamó la atención ante la presencia de Tenaris en todo el mundo. La compañía argentina logró un alcance muy destacado a nivel internacional, con participación en Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Argentina, Italia, Rumania, Japón y Medio Oriente.
Rocca impulsó una fuerte expansión en Estados Unidos, especialmente durante el auge del shale oil y shale gas. La consolidación de Tenaris dentro de la Cuenca Pérmica y otras regiones productoras norteamericanas se convirtió en uno de los pilares de crecimiento de la empresa. El empresario también puso en el centro de la escena a Tenaris como máximo proveedor de Exxon Mobil o Shell, empresas muy reconocidas dentro de la industria energética.
Su rol en Vaca Muerta
Rocca tuvo un papel central en el desarrollo industrial vinculado a Vaca Muerta. Durante años defendió la necesidad de convertir al país en un exportador energético de escala global mediante inversiones en gasoductos, infraestructura y producción de hidrocarburos. Su grupo participó activamente en proyectos asociados al transporte de gas y al fortalecimiento de la cadena industrial energética .
Para Rocca, Vaca Muerta representa una oportunidad histórica comparable con los grandes ciclos de desarrollo económico que transformaron a otros países productores de energía. Durante años sostuvo que la formación neuquina posee recursos suficientes para modificar estructuralmente la economía argentina . La postura del empresario se relaciona con las ideas de otros ejecutivos argentinos que participan en la industria energética.
El papel del Grupo Techint fue central en esa expansión. A través de Tenaris, el conglomerado suministró gran parte de los tubos utilizados en perforaciones no convencionales dentro de Vaca Muerta. De la mano de Paolo, las empresas del Grupo Techint apoyaron fuertemente el proceso. Vaca Muerta, para muchos de los altos ejecutivos del rubro, representa una oportunidad no solo para la economía argentina sino para construir un proceso de expansión internacional y llamar nuevos inversores.
A través de Tenaris se fabricaron miles de tubos para la obra, mientras que distintas empresas del grupo intervinieron en etapas de ingeniería y desarrollo. Rocca destacó en reiteradas oportunidades que este tipo de infraestructura resulta indispensable para que Argentina pueda aprovechar plenamente su potencial energético y aumentar sus exportaciones de gas.
Rocca considera que Vaca Muerta no debe entenderse únicamente como un proyecto petrolero, sino como una plataforma de desarrollo industrial para todo el país. Su planteo es que la expansión energética puede impulsar cadenas de valor asociadas a la metalurgia, la construcción, la logística y la tecnología, generando empleo calificado y fortaleciendo la competitividad argentina. Por esa razón, durante los últimos años defendió la necesidad de integrar la producción de hidrocarburos con una estrategia industrial más amplia.
Una visión industrial hacia el largo plazo
La postura de Paolo Rocca, desde un primer minuto, siempre fue clara: una visión orientada al largo plazo que traspasa los intereses energéticos o petrolíferos. Esa concepción explica gran parte de las decisiones estratégicas que tomó al frente de Tenaris y del Grupo Techint durante las últimas décadas.
Bajo esa lógica, promovió inversiones en centros industriales, plantas siderúrgicas, capacitación técnica e investigación aplicada. Su objetivo siempre fue la construcción de empresas capaces de competir globalmente desde América Latina, algo poco frecuente en industrias tradicionalmente dominadas por corporaciones de Europa, Estados Unidos o Asia.
El inversor considera que la transformación energética representa una oportunidad para desarrollar nuevas industrias, mejorar procesos productivos y fortalecer la competitividad de las economías emergentes. Esa visión le permitió posicionarse como una de las voces empresariales más influyentes del continente en materia de desarrollo productivo, energía e innovación tecnológica. Y sobre todo, una mirada largoplacista y con ambiciones claras.
