Dara Khosrowshahi

Dara Khosrowshahi asumió la dirección de Uber en 2017, después de su etapa al frente de Expedia.

Cuando salió de Irán con su familia, Dara Khosrowshahi tenía nueve años. Creían que iban a pasar una temporada en Francia y que pronto volverían a casa. La revolución se los impidió y terminaron instalándose en Estados Unidos.

En 2017, después de dirigir Expedia durante trece años, recibió una propuesta de Uber. La empresa atravesaba una crisis y su fundador, Travis Kalanick, acababa de dejar el cargo. Khosrowshahi aceptó conducirla.

Uber opera hoy en más de 70 países y realiza más de 10.000 millones de viajes al año. Durante una visita a la Argentina por los diez años de la compañía en el país, su CEO anunció una inversión de 500 millones de dólares y el regreso de Uber Eats.

Empezar de nuevo en otro país

La familia Khosrowshahi tenía fábricas farmacéuticas y empresas de consumo masivo en Irán. Sus padres habían decidido reinvertir el dinero en el país. Con la revolución perdieron sus bienes.

Un tío los recibió en Nueva York. Allí Dara empezó a ir a la escuela, donde algunos compañeros lo encerraban en un cuarto de limpieza y jugaban a que era un rehén. Lo dejaban ahí hasta que alguien lo encontraba. Años después, recordó esas situaciones entre risas.

Su madre salió a trabajar para criar a sus tres hijos. Su padre intentó armar nuevos negocios en Estados Unidos, pero los primeros proyectos no funcionaron. Khosrowshahi cuenta que verlo atravesar esas dificultades lo marcó.

En su casa no se hablaba de recuperar la fortuna perdida, aunque él sentía que tenían una segunda oportunidad y que debían aprovecharla. A los 16 años consiguió su primer empleo en una estación de servicio, donde cargaba nafta.

Con el tiempo empezó a llamar «el chip del inmigrante» a esa necesidad de trabajar y reconstruir. Dice que la experiencia de su familia también le dejó una decisión personal: no permitir que la buena o la mala fortuna lo definieran por completo.

De la ingeniería a los negocios

Su padre le decía que podía elegir su profesión, siempre que fuera médico o ingeniero. Dara eligió ingeniería y estudió bioingeniería eléctrica en la Universidad de Brown.

Cuando terminó la carrera tenía una oferta para trabajar en Kentucky. Pero su novia vivía en Nueva York y él quería quedarse cerca. Llamó a su hermano, que trabajaba en el banco de inversión Allen & Company, y le pidió ayuda para entrar.

Allí conoció a Barry Diller, un empresario de medios que era cliente del banco. Durante una operación, Diller pidió hablar con el analista que había preparado las cuentas. Khosrowshahi recuerda que imprimió las planillas a las apuradas antes de verlo.

Diller lo contrató y trabajaron juntos durante más de veinte años en negocios del grupo IAC.

El ascenso en Expedia y una compra que no fue

Con el tiempo quedó a cargo de las finanzas del negocio de viajes, que reunía a Expedia, Hotels.com y Hotwire. Cuando se abrió la búsqueda de un CEO, Khosrowshahi levantó la mano.

Hoy se ríe de cómo consiguió el puesto: dice que Diller estaba desesperado por encontrar a alguien y que él no sabía bien lo que aceptaba. Se quedó trece años al frente de Expedia.

De esa etapa conserva el recuerdo de una compra que no llegó a concretarse. Expedia había avanzado en un acuerdo por Priceline, dueña de Booking.com, que entonces era una empresa mucho más pequeña.

Las acciones de Expedia bajaron después de un mal trimestre y el directorio empezó a cuestionar la compra. Khosrowshahi llevaba poco tiempo como CEO y no insistió. Más adelante quiso volver a negociar, pero ya no pudo hacerlo.

Al mirar hacia atrás, considera que debió sostener su posición. Dice que esa experiencia le enseñó a escuchar los consejos de otros, pero también a defender una decisión cuando está convencido de sus fundamentos.

La propuesta que primero rechazó

En 2017, un reclutador llamó a Khosrowshahi para ofrecerle la dirección de Uber. Su primera respuesta fue que no.

Cambió de opinión después de hablar con Daniel Ek, fundador de Spotify, durante una conferencia en Sun Valley. Ek lo había recomendado para el puesto y le propuso pensar en el impacto que podía tener al frente de Uber.

A la mañana siguiente, Khosrowshahi llamó al reclutador desde el estacionamiento para escuchar la propuesta. Finalmente aceptó.

La pandemia y los despidos

En 2020, con la pandemia, los viajes de Uber cayeron de golpe. Khosrowshahi calcula que la baja llegó al 85 %. La compañía ya tenía pérdidas y las restricciones la dejaron en una situación todavía más difícil.

Antes de decidir qué hacer, pidió más datos y siguió reuniéndose con su equipo. Hasta que el director financiero le planteó que ya habían analizado la información y era momento de tomar una decisión.

Khosrowshahi pasó la noche pensando. Al día siguiente avanzó con el mayor recorte de personal de la historia de Uber: más de 5.000 personas quedaron afuera. Lo recuerda como uno de los momentos más difíciles de su gestión, por tener que despedir a quienes habían dedicado años de trabajo a la compañía.

Según su evaluación, ese recorte permitió que Uber sobreviviera. Mientras caían los viajes, el reparto de comida creció con rapidez. Uber Eats, que antes representaba alrededor del 10 % del negocio, pasó a ocupar cerca de la mitad. Hoy, de acuerdo con las cifras que menciona, la empresa genera más de 10.000 millones de dólares anuales de flujo de caja libre.

Repartir comida y llevar pasajeros

Cuando todavía había restricciones por la pandemia, Khosrowshahi se compró una bicicleta eléctrica y empezó a repartir comida en San Francisco. Cuenta que necesitaba salir de su casa, pero también quería saber cómo era trabajar con la aplicación. Después se puso al volante de un Tesla y llevó pasajeros. En esos recorridos se encontró con dificultades que viven los repartidores y conductores, y que no siempre conocía desde su oficina.

En Buenos Aires también se reunió con conductores que no sabían que él iba a participar del encuentro. Entre las historias que escuchó, recuerda la de una madre de seis hijos que empezó a manejar para llevar a una de sus hijas a Disney por sus quince años. Pudo hacerlo.

Aprender a escuchar

Su padre le enseñó que estar al frente de un equipo también significa ayudar a los demás. Khosrowshahi dice que intenta llevar esa idea a su trabajo en Uber.

De Barry Diller recuerda la costumbre de hablar directamente con quien hizo el trabajo, como había ocurrido cuando él era analista en Allen & Company. Para Khosrowshahi, escuchar a esas personas permite conocer problemas que pueden perderse cuando la información pasa por varios niveles de la empresa.

Durante su visita a la Argentina les aconsejó a los jóvenes aprender a usar herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT o Claude. Compara este momento con la llegada de internet y cree que la tecnología abre posibilidades para quienes se dediquen a conocerla.

A quienes están empezando les dice que aprovechen el tiempo para aprender: hay oportunidades de volver a empezar, pero los años que pasan no se recuperan.