José María Campagnoli, abogado y fiscal argentino nacido el 3 de enero de 1961 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es una de las figuras más reconocidas y controversiales del Poder Judicial en Argentina. A lo largo de su extensa carrera, se caracteriza por impulsar investigaciones de alto impacto político y social.
Su relevancia es de trascendencia pública no solamente por las causas de corrupción, trata de personas, y violencia en el fútbol que tuvo a su cargo, sino también por los conflictos institucionales que debió enfrentar con las esferas del poder político.
Campagnoli: Sus inicios en Tribunales
Campagnoli inicia su carrera académica tras ingresar a la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde se gradúa como abogado, mientras que su carrera profesional da comienzo en 1979, cuando inicia como meritorio en el Poder Judicial.
A lo largo de su trayectoria adquiere experiencia en la justicia criminal, y es ascendido a secretario de juzgado.
En 1993, el abogado fue nombrado Fiscal de la Nación.
Es durante esta década que Campagnoli forma parte de un grupo de fiscales conocidos en el ámbito judicial como “Los Centauros”, bajo el liderazgo del fiscal general Norberto Quantín. Este grupo se caracterizó por investigar activamente casos de corrupción y delitos de alto impacto político durante el menemismo.
Asimismo, a lo largo de esta década y de 2000, el fiscal intervino en múltiples causas de gran repercusión política, social, y pública. Entre las mismas, formó parte de casos relacionados con la prostitución de menores, encubrimiento de prostitución, y trata de mujeres, los cuales lograron la detención de figuras políticas ampliamente conocidas, como el juez federal Norberto Oyarbide.
Además, formó parte de causas que pusieron en juicio a otras figuras importantes, como José Manuel Pico por enriquecimiento ilícito.
Por otro lado, en 2007 se hizo de público conocimiento su rol en la investigación de la barrabrava del Club Atlético River Plate por lavado de activos, y su rol en el Caso Cabello.
Dicho caso ocurrió cuando Cabello, de 19 años, atropelló y mató a una madre e hija mientras realizaba una carrera ilegal. El expediente provocó indignación pública y fue el objetivo de reclamos contra los delitos viales debido a que, luego de la condena por doble homicidio, la misma fue reducida a dos años, y finalmente permitió su liberación tras haber cumplido casi 2 años detenido, así como también el volver a conducir.
A finales de 1999, Campagnoli fue también pionero en la implementación de las fiscalías “de barrio”, con el objetivo de acercar la justicia penal a los vecinos y trabajar en conjunto con las comisarías de la zona.
Campagnoli: el Caso Lázaro Báez y el juicio político
El punto de mayor tensión en la carrera de Campagnoli ocurrió en 2013, cuando su fiscalía comenzó a investigar al financista Federico Elaskar y al empresario Lázaro Báez, estrechamente vinculado al poder ejecutivo de ese entonces, en una causa por presunto lavado de dinero y extorsión que la prensa denominó “La Ruta del Dinero K”.
Al avanzar sobre el caso, a finales de 2013, la entonces Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, lo suspendió de su cargo y promovió la apertura de un juicio político, acusándolo de haberse adjudicado competencias que corresponden exclusivamente a la jurisdicción federal.
A partir de este episodio, se desató un intenso conflicto institucional y un fuerte debate público sobre la independencia de los magistrados en Argentina. Algunos sectores políticos y ciudadanos interpretaron la medida como un intento de censura política, y organizaron masivas marchas cívicas en apoyo al fiscal.
Asimismo, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires lo declaró “Ciudadano Ilustre”.
Finalmente, en julio de 2014, el tribunal no logró reunir los votos necesarios para destituirlo, y resolvió levantar la suspensión. Campagnoli fue restituido en su cargo al frente de la fiscalía de Saavedra y Núñez, y se convirtió en un símbolo de resistencia judicial.
Posteriormente a su restitución, el fiscal argentino continuó ejerciendo sus funciones y sumó la titularidad de la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (UFECRI).
La UFECRI depende del Ministerio Público Fiscal de la Nación Argentina, y dentro de sus funciones principales se encuentra la recopilación, procesamiento, y análisis de información de causas penales con autores desconocidos para la posterior identificación y vinculación de los responsables.
Por otro lado, en 2018, Campagnoli fue distinguido con el Premio Konex en la categoría de Magistrados, el cual distingue a los jueces y miembros del poder judicial que han tenido una trayectoria destacada en la República Argentina.
Campagnoli es ampliamente conocido nacionalmente por, para sus seguidores, haberse encontrado relacionado con el esclarecimiento de la corrupción pública; y para sus críticos, por ser un funcionario que se ha adjudicado competencias con el fin de adquirir un perfil mediático. Su perfil se destaca dentro de la justicia penal y la institucionalidad argentina de las últimas décadas.
