Jacob Rothschild, nacido el 29 de abril de 1936 en Londres, Inglaterra, y fallecido recientemente el 26 de febrero de 2024, fue el cuarto Barón de la dinastía Rothschild. Es la séptima generación de la familia y fue el hijo mayor de Víctor Rothschild. Nathan Mayer Rothschild fue el padre de Nathaniel Rothschild, quien en la década del 80 fue el hombre más rico del mundo. Victor Rothschild fue el único hijo de Nathaniel, y Jacob, o también conocido como “Lord”, fue el hijo de este último matrimonio.
Lord Rothschild fue banquero, inversor y también siguió con la filantropía adoptada por parte de la familia. Jacob fue el patriarca de la dinastía en la rama británica y siguió el legado de la asistencia y ayuda hacia causas judías. “La filantropía está muy relacionada con los valores de nuestra familia” deslizó hace unos años el cuarto Barón, coleccionista de arte e inversor y experto en el mundo de la banca.
El camino filantrópico lo impuso el Barón Edmond James de Rothschild, fallecido en los años 30 pero que abrió la puerta del sionismo y combatió a los pogromos rusos con la construcción de colonias judías y fábricas. Edmond invirtió miles de libras esterlinas en la compra de terrenos para asentar a la población judía en Europa. Invirtió en fábricas y también empleó la agricultura del vino para fomentar el desarrollo del trabajo.
No solo colaboró con causas judías. Lord Rothschild estuvo involucrado en la realeza y en el mundo de la banca y presidió grandes organizaciones. El cuarto Barón fue presidente del Fondo Conmemorativo del Patrimonio Nacional y del Patronato de la Galería Nacional, dos espacios que le brindaron la chance de destinar millones de libras hacia los museos, bibliotecas y galerías de Londres.
¿Qué era la filantropía para Jacob Rothschild?
“Es en parte una tradición familiar, de la que mi difunto primo me hizo muy consciente, y en parte una obligación que fui sintiendo con los años hacia la sociedad civil” comentó hace unos años el ex banquero, que tan solo siguió el camino que impulsaron sus antecesores. En otra de sus declaraciones, el ex Lord aseguró que sus hijos estaban involucrados en obras filantrópicas.
Jacob fue el encargado de reestructurar el castillo renacentista de la familia ubicado en Francia, que recibe varios visitantes al año. También fue partícipe de la renovación de la fundación que tiene la familia en Israel, la misma que hizo posible la construcción del Knesset, el Parlamento israelí.
Jacob estuvo al mando de Yad Hanadiv durante casi 30 años. La misma es una fundación fundada por la dinastía que se encarga de promover e invertir en aspectos cruciales de la cultura israelí. En 1989 fue cuando Jacob asumió la presidencia, pero la historia de la fundación se remonta cuando la misma reconoció la labor del Barón Edmund, un hombre honrado en la historia israelí.
Entre 1989 y 2018, Lord Rothschild presidió a la fundación y también a la misma en Europa. El ex banquero fue presidente honorario de un Instituto de Políticas Judías, así como su largo trayecto dentro de Londres y su filantropía a nivel nacional e internacional. “La filantropía es muy importante para nosotros. Forma parte de nuestra tradición familiar, parte del ADN familiar, que sigamos haciendo este tipo de cosas” señaló el Barón al momento de hablar sobre el impulso que tiene su familia sobre la filantropía.
La filantropía, que su significado real en griego significa “amor a la humanidad”, es la forma que tienen las personas de demostrar amor hacia otra persona mediante acciones, gestos y donaciones. La familia Rothschild cuneta con un legado intachable en la materia, desde el primer patriarca que apareció en los años 70.
Jacob, un hombre de negocios
El cuarto Barón de la dinastía hizo sus estudios en Eton College y luego en Christ Church Oxford, uno de los colegios más prestigiosos de Oxford, la universidad por excelencia en el país del Reino Unido. N M Rothschild & Sons es una empresa británica de la banca controlada por la dinastía, y en 1963 el mismo Jacob se adentró en el mundo de la banca.
Fue presidente de otras empresas propias y también estuvo como presidente en una cadena televisiva. Algunas de sus empresas compraron acciones de empresas energéticas. Lord Rothschild fue miembro de la Cámara de los Lores durante ocho años, al igual que Nathaniel Mayer, su abuelo, quién fue el primer judío en acceder al Parlamento británico.
El cuarto Barón ha puesto por encima de sus inversiones y la banca a la filantropía. A diferencia de Edmund, que fue coleccionista e interfirió en una de las épocas más oscuras del judaísmo, Lord Rothschild siguió el legado, apoyó a instituciones británicas, presidió la fundación de la familia en Israel y siguió con el desarrollo del pueblo judpio mediante inversiones y donaciones a organizaciones.
