Carlos Stornelli, nacido el 1 de febrero de 1960, es un abogado y miembro del Ministerio Público Fiscal, un órgano independiente del Poder Judicial. Stornelli ha atravesado diferentes cargos y cuestiones a lo largo de su vida, entre ellas la causa “Cuadernos”, una causa compleja y que el fiscal aseguró que tras llevarla a cabo “sufrió un número impresionantes de amenazas” y temió varias veces por la integridad física de su familia. Integró la Comisión Directiva del Club Atlético Boca Juniors y fue Ministro de Seguridad Bonaerense entre 2007 y 2010.
“En el caso de la causa de los Cuadernos fue realmente violentísimo” declaró el abogado durante una entrevista con Clarín, y luego señaló que fue en la que más “presión sufrió”. También aseguró que las amenazas de la causa Cuadernos se equiparan con la investigación que llevó a cabo en Croacia y Ecuador tras el tráfico de armas. El abogado, desde 1993, se desempeña como fiscal federal titular de la Fiscalía N°4 de Comodoro Py, la localidad argentina más trascendente del país.
Su actividad dentro del Ministerio Público Fiscal de la Nación lo posicionó como uno de los fiscales más visibles en expedientes de gran repercusión mediática y política. Participó en investigaciones que involucraron a funcionarios públicos, empresarios y estructuras administrativas del Estado, por lo que su exposición ha aumentado y acrecentado desde sus influencias.
La influencia del fiscal Stornelli antes de la causa Cuadernos
Como la mayoría de los abogados que recién dan sus primeros pasos, Stornelli estuvo en algunos juzgados y también fue fiscal en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°4 de Comodoro Py en 1993. Si bien la causa de los Cuadernos fue la que más “padeció”, antes de su intervención en la causa estuvo en una investigación que despertó varias amenazas ajenas.
El abogado se entrometió en la venta ilegal de armas de Croacia y Ecuador y comentó que “su familia padeció y sufrió operaciones, repercusiones”. La causa judicial examinó el envío ilegal de armamento desde Argentina hacia Croacia y Ecuador, operaciones que se realizaron pese a que existían embargos internacionales o restricciones legales para ese tipo de exportaciones. Este expediente, conocido como escándalo de la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador, se convirtió en una de las investigaciones más relevantes de la justicia federal durante esa década y el fiscal Stornelli intervino.
La causa judicial implicó una compleja investigación sobre operaciones comerciales, decretos presidenciales y circuitos logísticos utilizados para trasladar el armamento. Stornelli participó en la investigación impulsada por la fiscalía para determinar responsabilidades penales dentro del aparato estatal y en las estructuras empresariales vinculadas al comercio de armas. El expediente derivó en uno de los procesos judiciales más importantes de la política argentina de los años noventa.
La causa Cuadernos: el antes y después de Stornelli
El fiscal quedó muy golpeado y lastimado por la causa Cuadernos ya que no solo intervinieron los acusados, sino que afirmó que “algunos medios formaron parte de las operaciones”. El expediente se originó en 2018 a partir de una serie de anotaciones realizadas por Oscar Centeno, quien trabajaba como chofer de un funcionario del entonces Ministerio de Planificación Federal. La investigación penal fue impulsada por Carlos Stornelli, y desde allí una marea de cosas.
Como fiscal federal tuvo la responsabilidad de impulsar la investigación penal. Su función consistió en analizar las pruebas disponibles, solicitar medidas de investigación al juzgado y formular las imputaciones correspondientes contra empresarios y funcionarios que aparecían mencionados en los cuadernos o en las declaraciones de los imputados colaboradores.
Stornelli también tuvo un rol importante en la estrategia procesal del caso, particularmente en la utilización del mecanismo del arrepentido. Las declaraciones obtenidas mediante este sistema permitieron reconstruir supuestas reuniones, circuitos de entrega de dinero y vínculos entre empresarios y funcionarios que, según la acusación, integraban un esquema de pagos ilegales asociados a la adjudicación de contratos de obra pública.
Con el avance del expediente, la fiscalía solicitó el procesamiento de varios acusados y el envío de partes de la causa a juicio oral. El caso se convirtió en uno de los procesos judiciales más significativos vinculados a investigaciones por corrupción en la Argentina, debido tanto al número de personas involucradas como al impacto político que generó.
El expediente también produjo múltiples derivaciones judiciales, ya que a partir de las declaraciones y documentos reunidos surgieron nuevas líneas de investigación relacionadas con contrataciones de obra pública, financiamiento político y presuntas maniobras de lavado de dinero.
La causa, que fue liderada por un juez, tuvo la influencia justa y necesaria del fiscal Stornelli, que durante su diálogo con Clarín aseguró que “las fotos de las hijas menores de su esposa fueron exhibidas en un diario importante con cuyo dueño hablé porque durante 15 días publicaron sus rostros”. Y señaló que eso fue muy perjudicial y desgastante para él y sus seres queridos.
