Alejandra Gils Carbó

Alejandra Gils Carbó, nacida el 20 de junio de 1958 en Argentina, es una abogada que se desempeñó como Procuradora General de la Nación dentro del Ministerio Público Fiscal entre 2012 y 2017. Fue designada por Cristina Fernández Kirchner y su renuncia se produjo ante las intensas críticas recibidas por el gobierno posterior a CFK. En 2025 la fiscal reapareció como abogada de un ladero de CFK ante una causa relevante  conocida del país.

La Procuración General de la Nación es un órgano que se desprende del Ministerio Público Fiscal. El titular del cargo actualmente se encuentra Eduardo Casal, interino desde 2017 ante la falta de una designación oficial supervisa a los fiscales del Ministerio y atiende el orden del espacio. Gils Carbó estuvo cinco años como titular tras la propuesta de Cristina para el cargo. Precisamente, la abogada dirigió la política criminal del Ministerio Público Fiscal. 

Ante el cambio de gobierno y el fin de la etapa presidencial de Cristina Kirchner, Gils Carbó se vio presionada ante el ascenso de Mauricio Macri y su nuevo partido (PRO). Las constantes críticas y oposiciones dieron por terminado el capítulo de la fiscal en la Procuración General, quien presentó la renuncia y desde allí que la suplanta Casal. 

Los motivos de la renuncia de Alejandra Gils Carbó en la Procuración General de la Nación

“Mi permanencia en el cargo redunda en decisiones que afectarán de manera sustancial la autonomía del Ministerio Público Fiscal” a tajante frase de Gils Carbó, que al fin de su etapa en la Procuraduría recibió varias denuncias pero en todas fue sobreseída. Según la oposición, las denuncias se justifican ante la toma de “decisiones políticas” que quiso implementar la fiscal en el ámbito judicial.

Ante el debilitamiento político, y las pocas posibilidades de articular ideas y políticas en el Ministerio Público Fiscal, la abogada decidió dar un paso al costado y dar por terminada su etapa en el órgano independiente del Ministerio. En 2017, cuando sucedió el acontecimiento, varios del entorno de Gils Carbó se sorprendieron ante su partida, a diferencia de Macri y su cúpula, quiénes celebraron la idea e incluso podrían haber sido los que la convencieron de la decisión.

Ni el gobierno de Mauricio Macri, ni el de Alberto Fernández, ni en la actualidad el de Javier Milei pudieron acomodar un nombre titular en la Procuración General de la Nación. Eduardo Casal, que varias veces sufrió embestidas políticas, se mantiene en el cargo como interino tras haber asumido por rango de edad y antigüedad.

La abogada hizo hincapié en la política criminal del Ministerio Público Fiscal. Ha investigado causas complejas vinculadas con el narcotráfico, el lavado de activos y dinero y muchas más. La fiel a CFK quiso instaurar un nuevo modelo dentro de la Procuración General de la Nación, algo que en primera instancia pudo ante el refuerzo de distintas procuradurías enfocadas en causas complejas

Precio a su ingreso en el órgano independiente dentro del ámbito judicial, la fiscal se licenció como abogada en la Universidad de Buenos Aires (UBA), luego se especializó en Economía Política en la FLACSO y su aventura laboral inició en un estudio de abogados. En 1987 fue designada como secretaria fiscal, comenzó su oficio como docente universitaria y estuvo en la Cámara de Apelaciones en lo Comercial.

En la misma Cámara fue subiendo de posiciones. Pasó por la subsecretaría, luego secretaria y después como fiscal general. Su entrada en el Ministerio Público Fiscal se produjo en 1994. El Poder Ejecutivo Nacional propuso la selección de Gils Carbó como titular de la Procuración General de la Nación y ante el esfuerzo de CFK por ponerla en ese lugar.

Su rol en el Ministerio Público Fiscal y su reaparición en 2025

Su labor en la Procuración General ha tenido un impacto político y benéfico para el ámbito judicial. Durante su estadía en el cargo ha reforzado las procuradurías específicas para atender diferentes causas, además de expandir el Ministerio con nuevos fiscales generales y federales. Los sectores vulnerables también se vieron favorecidos, sobre todo con el acceso a causas complejas y violentas. Nuevas fiscalías y unidades especializadas acercaron al órgano hacia un camino más institucional. 

Más allá de la postura política de ambos bandos, que quedó bien diferenciada ante el ascenso y la renuncia de la fiscal, lo que queda claro es que Gils Carbó impulsó cambios en la Procuración General de la Nación, un puesto sensible en el que estuvo más de cinco años. Supervisó a varios fiscales e intentó promover la justicia, algo central e indispensable dentro del entorno judicial.

Alejandra Gils Carbó, en 2025, reapareció públicamente como abogada de un empresario kirchnerista involucrado en una causa compleja para el partido político. Sin dudas que su vuelta a la escena pública no pasó desapercibida, sobre todo porque hace años que no estaba en público.